Ante un paciente con ictus: “la fisioterapia juega un papel decisivo ya que la recuperación de las funciones motoras y sensitivas son un requisito para poder volver a realizar tareas que se han perdido de una manera súbita”

Los próximos días 27 y 28 de abril, el COFEXT va a desarrollar en su sede colegial el curso «Abordaje de neurorrehabilitación ante un paciente con ictus agudo”, de la mano del fisioterapeuta y experto Juan Carlos Bonito Gadella. Aprovechando la ocasión, hemos charlado con él sobre esta enfermedad y sobre el papel que juega la fisioterapia, y el fisioterapeuta, en la recuperación de estos pacientes.

¿Qué papel juega la fisioterapia en este tipo de enfermos?

La fisioterapia juega un papel decisivo, ya que la recuperación de las funciones motoras y sensitivas son un requisito para poder volver a realizar tareas que se han perdido de una manera súbita.

La aparición de la fisioterapia tras un ictus debe ser inmediata y acompañará a la persona afectada y a su entorno durante todo el proceso de recuperación, por lo que debemos estar bien formados para ayudar en todo lo que podamos y caminar juntos para conseguir la mayor independencia posible del afectado, para lo que todos tenemos que trabajar intensamente.

¿Hay muchos fisioterapeutas especialistas en esta enfermedad o existe una demanda mayor?

En los últimos años podemos afirmar que el número de fisioterapeutas especialistas en neuro-rehabilitación ha aumentado, aunque aún queda mucho por hacer, ya que cada vez más universidades ofertan formación de máster oficial, con contenidos profesionalizantes, para que los fisioterapeutas no solo se formen sino que puedan continuar, con las titulaciones oficiales, el camino hacia doctorados en este ámbito, que tanto hace crecer a través de la investigación.

Esto también muestra que existe una curiosidad y una inquietud por saber más en este campo de actuación, ya que desgraciadamente cada vez hay más casos.

No son muchos los cursos dedicados específicamente al abordaje del paciente con ictus, con un enfoque eminentemente práctico, y que al mismo tiempo muestren la base neuroanatómica de por qué realizar las maniobras de un modo concreto; por esto lanzamos este curso, que está teniendo muy buena aceptación en los lugares en los que lo estoy impartiendo. Buscamos que el fisioterapeuta esté lo más especializado posible.


¿Cómo suele ser la recuperación y el tratamiento desde el punto de vista de la fisioterapia?

El tratamiento de fisioterapia se debe realizar en todas las fases de la evolución del ictus, por lo que tenemos que estar presentes tras las primeras 24 horas de haberse producido y permaneceremos a lo largo de todo el proceso de recuperación. Es cierto que al principio se debe realizar un tratamiento mucho más intenso en número de sesiones, en la duración de las mismas y en los logros a conseguir;  pero se debe mantener siempre un contacto con la fisioterapia, aunque pasen años tras el ictus, porque siempre hay que mejorar y mantener lo conseguido. Esto nos muestra que debemos estar actualizados y formados en cada una de las etapas que deberá afrontar el paciente.

¿Están proliferando los casos de ictus?

Desgraciadamente hay un número de ictus cada vez mayor, como nos muestran las estadísticas, que también mostraré en el desarrollo del curso y claro está que debemos tener las herramientas para poder tratar las deficiencias o discapacidades que pudieran producirse tras la aparición.

Existe una labor de prevención que debería promocionarse más, ya que existen factores de riesgo bien definidos, como pueden ser la hipertensión arterial, el consumo de tabaco, alcohol o el estrés, tan presente desgraciadamente en nuestra sociedad. En mi opinión falta la concienciación de la población, falta también tiempo en los medios de comunicación dedicado a la prevención de patologías como es el ictus y hacer una labor de enseñanza de hábitos saludables.

¿Qué tipos hay?

Existen dos tipos principales: isquémico y hemorrágico.

El ictus isquémico es en el que se produce un taponamiento de una arteria que lleva la sangre al encéfalo, generando lesión en las regiones a las que no le llegue esa sangre, que podrá ser el cerebro o estructuras que están más abajo, como el cerebelo, tálamo, etc. provocando diferentes síntomas, dependiendo de la arteria que esté taponada y del territorio al que esté llevando la sangre. Este taponamiento se puede producir por un coágulo o por un trombo que puede haberse producido en las arterias del encéfalo o de regiones más lejanas.

El ictus hemorrágico es producido por la rotura de una arteria, por la presencia de una deformación que hace que las paredes sean más finas y débiles y que ante un aumento de la velocidad de la sangre puede provocar su rotura y la salida de sangre fuera del vaso correspondiente. Sabemos que la sangre fuera de las arterias es tóxica para el tejido nervioso, por lo que provoca la muerte de neuronas. Además sabemos que el daño se produce porque la sangre presiona el encéfalo y esa presión puede impedir que llegue la sangre por las arterias que están intactas, generando también afectación de esas regiones.

Ambos tipos de ictus dejan secuelas, pero dependerá mucho de la localización de la lesión, del tamaño, del tiempo de evolución y otros factores en los que también profundizaré en el curso, ya que van a condicionar la recuperación.

¿Cuáles son los síntomas de un ictus y qué hacer frente a él?

Los síntomas que nos pueden alertar de la presencia de un ictus son la pérdida de visión de uno de los ojos, la debilidad de un brazo, una pierna o todo el hemicuerpo, la caída de la comisura de la boca de un lado o la dificultad para hablar. Al notar cualquiera de estos síntomas debemos llamar a urgencias, al 112, para que se active el «Código ictus» y que en emergencias estén preparados para actuar, ya que las primeras horas son fundamentales, para que el número de secuelas sea el menor posible. Podríamos afirmar, como se ha dicho en muchas campañas, que “el tiempo es cerebro”.

Para hacer comprensible tanto los síntomas del ictus como tener toda la información de lo que hay que hacer en una primera fase, como en el proceso de rehabilitación; elaboré, junto con mis hijas, un Neurotebeo titulado “ictus: Un nuevo comienzo”, para que pueda ser leído por todos, con un lenguaje accesible y un enfoque didáctico, para preparar, educar y ayudar al mayor número de personas posible. Este Neurotebeo se puede adquirir a través del enlace presente en mi página web: drjuancarlosbonito.com o directamente desde la plataforma de venta Amazon.