El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Extremadura advierte que el tratamiento de fisioterapia en las personas con fibromialgia debe ser personalizado y supervisado por un profesional colegiado

El próximo 12 de mayo se celebrará el Día Internacional de la Fibromialgia, una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que afecta a un 2,10% de la población mundial, y que en España cuenta actualmente con aproximadamente un 1.620.000 personas afectadas, de las cuales un 85% son mujeres. Se estima que la edad de inicio de la enfermedad oscila entre los 35 y 50 años y los costes económicos por el dolor y la pérdida de calidad de vida rondan los 12.993 millones de euros anuales, según datos de la Federación Extremeña de Asociaciones de Fibromialgia, Sensibilidad Química Múltiple y Síndrome de Fatiga Crónica.

Con estas cifras y aprovechando esta celebración, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Extremadura, quiere subrayar la importancia que tiene una enfermedad, que en tantas ocasiones se tilda de psicológica, y que limita mucho la calidad de vida diaria de las personas; de la mano de Mercedes Menayo, fisioterapeuta y colegiada del COFEXT

La fibromialgia es un síndrome, cuyo síntoma más importante es el dolor generalizado. Este dolor suele estar acompañado por cansancio, fatiga, hormigueos, trastornos del sueño, ansiedad o depresión. Existen factores desencadenantes de la enfermedad responsables de la aparición de la misma: traumatismo psicológico o físico, infecciones, toma de determinados medicamentos, etc. Asimismo, existen determinados factores que pueden exacerbar los síntomas, como pueden ser cambios en la temperatura o en la humedad del ambiente, cambios hormonales (menopausia), estrés, etc. “El principal problema con el que se encuentran las enfermas de fibromialgia es la dificultad en el diagnóstico y el estigma social y sanitario que genera su enfermedad”, explica Menayo.

Mercedes señala que a día de hoy, muchos profesionales sanitarios desconocen que existe una afectación de las fibras nerviosas periféricas y una inflamación del sistema nervioso central. “Esta neuroinflamación es la responsable de la hiperalgesia”. Además, destaca, que los últimos estudios sobre la etiopatogenia de la enfermedad apuntan a una alteración mitocondrial, objetivable por una disminución del número de las mismas en las células de enfermas de fibromialgia. “Podemos decir que es una enfermedad real”

En este contexto, la fisioterapia juega un papel fundamental en el tratamiento del dolor. El objetivo principal debe ir encaminado a reducir este dolor y aliviar las tensiones ocasionadas por el mismo, para mejorar la calidad de vida, especialmente para facilitar la realización de las actividades básicas de la vida diaria. Desde el COFEXT, se advierte que el tratamiento ha de ser individualizado, ya que la sintomatología que presentan estos enfermos es bastante diversa y suele ir acompañada de otras patologías propias de la edad o del rango poblacional en el que se encuentren.

En contra de lo que muchos puedan pensar, Mercedes apunta a que la masoterapia no es una de las técnicas más recomendables para el tratamiento de la fibromialgia. “Los últimos estudios, en relación con la fisioterapia, recomiendan la electroterapia para el tratamiento del dolor, el láser o la acupuntura, para el tratamiento de los puntos gatillo; y la terapia manual o la inducción miofascial, para el tratamiento de tejidos blandos”.